Fundador
Creador de Awakhuma
Empecé a meditar en 2013, con un curso MBSR de ocho semanas (el programa de reducción del estrés basado en mindfulness de Jon Kabat-Zinn). Estaba pasando por un momento difícil con mi pareja y no entendía lo que me ocurría. En 2018 también me formé en AYP (Advanced Yoga Practices). Desde entonces, siempre vuelvo al silencio. No porque me resultara fácil, que no lo fue, sino porque en algún momento del camino comprendí que el silencio no estaba vacío. Estaba lleno de algo que no encontraba en ningún otro lugar.
El curso me dio los primeros pasos. Lo que me transformó después fue acudir cada día a la misma práctica. La constancia creó algo que no esperaba: una revolución silenciosa, lenta e invisible desde fuera, que cambió mi forma de pensar, de reaccionar y de vivir.
Awakhuma nació de una pregunta sencilla: ¿qué pasaría si muchas personas se sentaran en silencio en el mismo instante, desde cualquier lugar del mundo? Sin guía, sin coach. Solo presencia. Juntos. Creé la app que siempre deseé que existiera: sin gamificación, sin voces, sin ruido. Cuatro veces al día se abre una ventana para quien quiera entrar en el silencio compartido.
No es una herramienta de productividad. Es una revolución silenciosa.
Meditar con Awakhuma es gratis. Sin suscripción obligatoria, sin muro de pago en la práctica.
Cuatro veces al día, se abre una ventana al silencio compartido.